Lesiones Causadas por el Frio
 
A continuación les mostramos dos articulos muy interesantes sobre los problemas causados por las bajas temperaturas en lugares al aire libre, conocimientos que de seguro querras aprender y aplicar, para que tu expedición no sea un verdadero dolor de cabeza. Investigamos sobre este tema y nos decidimos por publicar estos articulos de autores diferentes.Â
En los últimos años el montañismo ha ido creciendo en forma realmente vertiginosa. DÃa a dÃa son más las personas que se suman a esta actividad y lamentablemente cada dÃa son más los accidentes. Las frÃas pero reales estadÃsticas ponen de manifiesto que las lesiones causadas por el frÃo y por la altura son las principales causas de "dolores de cabeza".
Esto se debe a varios factores : desconocimiento de las adecuadas medidas de atención, subestimar la gravedad de las lesiones, la concurrencia de personas cada vez más jóvenes que por un lado son más susceptibles a las inclemencias del tiempo y por otro lado cuentan con menor experiencia en la montaña.
Cuantas veces nos llegan noticias sobre accidentes que pudieron haber sido evitados, no respetar medidas de seguridad, falta de equipo técnico o equipo deficiente, abrigo inadecuado para la región transitada, capacidad fÃsica no acorde al objetivo elegido, etc, etc.
En lo que hace a lesiones producidas por frÃo los principales peligros son la congelación y la hipotermia. Las extremidades, manos y pies, son los más castigados, también la nariz y orejas y toda piel que esté en exposición directa. Los efectos del frÃo se ven ampliamente agravados por la acción del viento y la humedad. Que sean las zonas distales las más afectadas no es casualidad. Ante un frÃo muy acentuado, el cuerpo humano, a fin de mantener el calor en el tronco, donde se encuentran los órganos vitales, interrumpe la circulación mediante constricción capilar.
El primer sÃntoma que nunca debemos dejar pasar por alto es precisamente la falta de sÃntomas, cuando la sensibilidad de nuestros dedos quiere abandonarnos, es el momento de hacer algo. Parar y darles calor, masajear los pies, mover los brazos en cÃrculo, a veces con solo correr o saltar en el lugar es suficiente. La respuesta suele ser un hormigueo algo doloroso que nos dice que nuestros pies están ahà , algo castigados pero siguen ahÃ. Que se entumezcan los dedos no es problema siempre y cuando podamos desentumecerlos a tiempo. La cosa se complica cuando intentamos seguir esos pocos kilómetros que nos faltan hasta el refugio o el campamento, unas horas son suficientes para llevarnos de recuerdo daños permanentes.
Podemos diferenciar distintos tipos de lesiones: Perniosis (los conocidos sabañones), se dan en zonas localizadas, se deben a mecanismos vasculares y muchos desconocen que pueden llegar a tener este tipo de inconveniente, lo ideal es llevar siempre cremas para este tipo de problema. Pie de Trinchera, se da por exposición prolongada en un ambiente frÃo y húmedo, debemos tener siempre las medias y la ropa en general seca, si no es asÃ, cambiarla. Cuando realizamos un trabajo fÃsico o intentamos entrar en calor, no deberÃamos llegar a la sudoración, de ser asà nos cambiamos , ya que la ropa húmeda facilita el proceso de pérdida de calor. Congelación, donde podemos distinguir tres grados. Un primer grado donde hay congelamiento solo de la piel, la misma se presenta frÃa con un tono pálido y una disminución de la sensibilidad. Un segundo grado donde además de la piel hay congelamiento de tejido subcutáneo, en este caso la insensibilidad es casi total y hay un aumento en la consistencia de la piel (rigidez). Y un tercer grado donde el congelamiento es a nivel de tejidos profundos, en este caso hay una rigidez importante e insensibilidad total.
Una vez iniciado el descongelamiento, si es un primer grado obtendremos un retorne de calor junto con un dolor bastante fuerte, si bien es difÃcil de aguantar significa que no tendremos secuelas graves. Si en cambio la coloración normal no aparece ni tampoco vuelve la sensibilidad, aparece hinchazón (edema) y ampollas, ya logramos un segundo grado. Si además la piel se presenta cianótica o con puntos azulados y con ampollas de contenido entre rojo y azul, en vez de claro, bingo ! Tercer grado.
Si estamos descendiendo la montaña con un miembro congelado, no hay que descongelarlo en el lugar ; lo más recomendable es seguir a un lugar donde se pueda iniciar un descongelamiento permanente. Si un miembro vuelve a congelarse, las lesiones producidas son mucho más graves. Nunca hay que golpear un miembro congelado ni fregarlo con nieve, con esto solo logramos extender los daños a los tejidos circundantes. El proceso de descongelamiento se realiza por medio de baños termales, siendo la temperatura del agua el punto más importante, debe estar entre 38 y 40° C . Estudios realizados nos dicen que fuera de esta temperatura el proceso es incorrecto y la recuperación no será buena. Los baños son de aproximadamente 40 minutos, 2 ó 3 veces al dÃa. Debemos tener en cuente que una persona con un miembro descongelado no podrá caminar ya que es muy doloroso ; de ahà que la evacuación a un centro hospitalario es lo ideal. Si hay heridas o ampollas abiertas no usaremos desinfectantes irritantes como yodo o alcohol, lo más adecuado es agua oxigenada y cubrir la herida en lo posible con gasas estériles y sin comprimir.
Si prestamos atención a nuestros pies y actuamos en consecuencia, no deberÃamos tener inconvenientes.
Si el congelamiento es la acción del frÃo sobre los tejidos, la hipotermia es la acción sobre todo el organismo, produciendo un descenso en la temperatura corporal ( normal 37° C) que puede tener consecuencias fatales.
El primer sÃntoma es una mala coordinación, inclusive en la manera de hablar, escalofrÃos y fatiga intensa. La fatiga es el más tramposo de los sÃntomas, incapacita a una persona a hacer frente a la situación, hay una perturbación del juicio, todo parece difÃcil y uno solo quiere tirarse a descansar, claro que asà continúa descendiendo la temperatura.
Como vemos, una persona por si sola es incapaz de notar que está en problemas, por lo que descubrir a tiempo el inicio de la hipotermia es trabajo de los compañeros. No solo la acción del frÃo es la causa, una mala alimentación, cansancio fÃsico y sobre todo psicológico, ayudan a que no logremos producir el calor necesario.
Un sÃntoma clásico es la ataxia (perturbaciones motoras), se manifiesta en el modo de andar, un paso lento, tambaleante y con las piernas abiertas. Parar y darle calor a la vÃctima es primordial, si hay ropas húmedas cambiarlas, abrigar a la vÃctima y darle bebidas calientes y azucaradas y un fuerte apoyo psicológico.
Cuando la temperatura interna desciende aún más (debajo de 34° C) el asunto se complica , los escalofrÃos se detienen, los músculos se ponen rÃgidos, disminuyen el pulso y la frecuencia respiratoria, y la conducta se vuelve irracional. Ya debajo de los 32° , se entra en un estado de coma, signos vitales muy débiles o ausentes y por último fibrilación ventricular.
En un estado avanzado de hipotermia la evacuación debe ser urgente, si esto no es posible debemos extremar las medidas para evitar un agravamiento. Como seguramente un baño termal no será posible, si podemos preparar bolsas o botellas de agua caliente para colocar sobre el cuello, ingle y axilas que es donde los vasos sanguÃneos están más cerca de la piel. Uniendo dos bolsas de dormir, una o dos personas pueden brindarle calor corporal acostándose apretados junto a la vÃctima.
Ante un estado aparente de muerte la evacuación debe realizarse también en forma urgente, hubo casos en los que con el tratamiento adecuado se salvaron vidas.
En un estado avanzado de hipotermia, las necesidades de oxÃgeno del organismo se reducen, por lo tanto el recalentamiento posterior puede ser efectivo aún sin maniobras de resucitación cardiopulmonar (RCP).
La cura de las lesiones producidas por el frÃo son largas y dolorosas y por lo general nos dejan secuelas para toda la vida.
La capacitación nos da los conocimientos necesarios para prevenir todos estos inconvenientes.
Nunca mejor aplicable aquella frase que dice :" Mas vale prevenir que curar".
Casco, chocolate y buena escalada !!!
Por Jorge Rodrigo Rodriguez
Fisioterapeuta, Especialista en Fisioterapia del Deporte.
A menudo ambos términos se confunden pero son dos problemas frecuentes en la práctica del montañismo que, además de diferenciarlos, conviene conocer para prevenir o minimizar sus, en ocasiones, fatales consecuencias.
HIPOTERMIA:
El cuerpo humano mantiene una temperatura constante en tomo a los 36.5 Cº, que es la temperatura a la cual todas las funciones orgánicas se mantienen correctamente. Como la temperatura del entorno varÃa en función de la localización geográfica, la estación, la altitud etc., el organismo necesita reajustar su temperatura continuamente para mantenerla constante; cuando la pérdida de calor es mayor que la producción del mismo por el cuerpo, la temperatura corporal empieza a descender y esto es lo que se conoce con el nombre de hipotermia:
-A 36.5/37Cº: El organismo funciona correctamente.
-A 35Cº: Empezamos a tiritar. Es un intento del organismo de generar más calor para compensar su pérdida. Éste es el grado más leve de hipotermia.
-A 32Cº el cuerpo deja de temblar: Entramos en la hipotermia grave.
-A 28Cº se ha perdido el conocimiento y falla la termorregulación, se produce la muerte por fallo cardÃaco.
Como se puede ver, la muerte se produce mucho antes de haber llegado a la temperatura de congelación (0ºC; asÃ, la expresión "...murió congelado..." es absolutamente incorrecta, uno se ha muerto mucho antes de congelarse.
¿COMO SE MANIFIESTA LA HIPOTERMIA?: Primero aparece la sensación de frÃo y la tiritona y los movimientos se van volviendo más torpes. Según sigue bajando la temperatura el pensar, hablar y caminar se van volviendo cada vez más dificultosos, aparece somnolencia y el sujeto pierde el conocimiento hasta que al final muere.
¿QUÉ PODEMOS HACER PARA EVITARLA?: Como siempre lo mejor es prevenirla:
-Ropa y equipo adecuados: Usar gorro (es increÃble la cantidad de calor que se pierde por la cabeza), prendas de tejidos sintéticos, lana y pluma. Los tejidos muy hidrófilos, como el algodón, conservan mucho peor el calor por absorber la humedad, que para evaporarse roban mucho calor al cuerpo.
-Entrenamiento y técnica adecuados: La preparación fÃsica va a retrasar la aparición de agotamiento, factor de primer orden en la aparición de la hipotermia. También es importante el conocimiento del medio fÃsico y de la climatologÃa: evitar exponerse al viento y hacer paradas muy prolongadas, comer y beber con mucha frecuencia y en pequeñas cantidades, si puede ser lÃquidos calientes.
Si nos encontramos con un sujeto que ya manifiesta signos de hipotermia tales como la tiritona o, aún peor, que ya haya dejado de tiritar (hipotermia grave) requiere ACCION INMEDIATA:
-Evitar que siga perdiendo calor: buscar refugio, quitar ropa mojada y ponerle ropa seca, envolverle en mantas y/o sacos de dormir.
-Aumentar su producción de calor: ejercicio (si estamos en medio de la montaña MUCHO CUIDADO CON LOS DESCANSOS, que a veces el sujeto se sienta y no se levanta -es la llamada "muerte dulce" porque pierdes el conocimiento sin darte cuenta-), dar alimentos y lÃquidos calientes pero no dar alcohol (es un vasodilatador y aumentarÃa la pérdida de calor). Una buena fuente de calor, además de un radiador o de un fuego, es el cuerpo de otro compañero (si no se tiene nada más a mano podemos abrazar al sujeto, envueltos ambos con mantas o sacos de dormir). Aún asÃ, estas técnicas de recalentamiento externas hoy dÃa, según autores, son discutidas (es mejor recalentar "de dentro a afuera": bebidas calientes, ejercicio ... ) 0.
-En último extremo y si ello es posible: evacuación a un centro hospitalario.
CONGELACIÓN:
Se produce por acción local del frÃo intenso, que congela el agua de la sangre y los tejidos y al solidificarse los destruye. Normalmente aparecen en las partes más dispares del organismo (dedos de manos y pies, orejas, punta de la nariz... ).
Siempre que aparece una congelación es importante distinguir si es reversible o irreversible.
-Congelación reversible: La zona congelada está pálida e insensible, pero al recalentarla se produce una vasodilatación reactiva y tras una fase de dolor la sensibilidad se toma normal.
-Congelación irreversible: El tejido se ha destruido por acción del frÃo, tras recalentar la zona no enrojece o lo hace poco y durante los próximos dÃas la zona se va poniendo hinchada, amoratada, con ampollas y de color negruzco, hay pérdida de tejido que, o bien se desprende espontáneamente, o bien hay que retirarlo quirúrgicamente en función de la extensión y la profundidad de la afectación.
¿CÓMO EVITAMOS LAS CONGELACIONES?: El uso de protección contra el frÃo es fundamental: llevar guantes, gorro, máscara de neopreno, calcetines y botas adecuadas; también es importante que sean de tejidos que, aunque se mojen, conserven el calor (volvemos a mencionar la lana y las fibras sintéticas), también el ejercicio, al mover la sangre por el organismo (que es la responsable de llevar el calor), ayuda a prevenir la aparición de las congelaciones, podemos incluso mover los dedos de manos y pies para incrementar el riego sanguÃneo (abrir y cerrar las manos, etc.). Un punto importante es BEBER ABUNDANTEMENTE durante toda la actividad ya que la buena hidratación mantiene la sangre fluida y circula mejor; a veces un buen infiernillo ayuda tanto a prevenir congelaciones como las mejores botas o las manoplas más sofisticadas.
SI YA APARECEN LOS PRIMEROS SÃNTOMAS, tales como palidez o pérdida de la sensibilidad, hay que tener claro que:
- NO DEBEMOS FROTAR CON NIEVE LA ZONA AFECTADA: aumenta la pérdida de calor local y los microcristales favorecen la aparición de lesiones en la piel que pueden infectarse (además, por el efecto anestésico del frÃo no notaremos nada).
Recalentar lentamente la zona afectada SÓLO SI NO HAY POSIBILIDAD DE QUE SE VUELVA ACONGELAR, ya que una recongelación serÃa mucho peor que si no se ha descongelado. El recalentamiento se ha de hacer despacio, preferentemente en agua tibia que se va incrementando poco a poco su temperatura; hay que tener cuidado con el agua muy caliente ya que el paciente no nota dolor al principio y podemos ocasionarle quemaduras graves en la zona congelada (¡qué paradoja'), el baño durará unos 25 min y a la vez puede hacer pequeños ejercicios (abrir/cerrar manos...). Al irse descongelando aparece dolor, que se podrá aliviar con analgésicos; un buen analgésico es la aspirina, que además es un antiagregante plaquetario que fluidifica la sangre y mejora asà el riego en la zona congelada. Si aparecen ampollas es mejor no reventarlas: esperar a que se reabsorban solas.
-La zona recalentada debemos cubrirla para evitar que se infecte y que pierda calor. Es conveniente incluso aplicar algún antiséptico tópico como la povidona yodada (Betadine).
-Por supuesto, visita obligada al médico en cuanto sea posible.
Espero que estos consejos les sean útiles para la práctica de este bellÃsimo deporte que es el montañismo, y que lo mejor es no tener que poner nunca en práctica estas medidas porque no sea necesario.
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