Con su mística milenaria, los Himalayas son una verdadera visión espiritual. De estas altas cumbres nace el sagrado río Ganges, en el cual vienen a sumergirse devotos de toda la humanidad esperando recibir la gracia eterna.
La cordillera del Himalaya es la cadena montañosa más alta de la tierra. Está ubicada en Asia y recorre 2600 kilómetros formando un arco de 350 de ancho, pasando por Bhután, China, Nepal, Tíbet, India y Pakistán. Su nombre significa “tierra de nieve” y sus pináculos helados son una deslumbrante invitación a trepar cerca de donde la tierra se encuentra con el cielo.
Para los amantes del alpinismo, la atracción principal es Katmandú, capital de Nepal. Desde allí se puede intentar el ascenso a la montaña más alta del mundo, el Everest, con 8848 metros de altura. Otros 13 picos de los Himalayas sobrepasan los 8000 metros, entre ellos el Goldwin Austin, conocido como K2, el Kanchenjunga y el Makalu.
Para los alpinistas profesionales que aman los desafíos, la manera más formidable de conocer los Himalayas es caminando. Aquellos que se animen contarán con algunas de las experiencias más extremas que puedan imaginar, y mejor estar preparado antes de intentarlo. Permanentemente grupos de intrépidos turistas llegan para recorrer estos místicos paisajes. Rutas como las del Everest, Annapurna y Lang–Tang, pondrán a prueba incluso al explorador más intrépido.
Y es que hay más razones para visitar estas montañas. Tíbet es un destino extraordinario donde la aventura espera en cada esquina. Su nombre, “techo del mundo” no es sólo una expresión. A 5000 metros sobre el nivel del mar, los fondos de los valles del Tíbet son más altos que la mayoría de las montañas. Aquí puedes visitar el Palacio Potala, que fue el hogar del Dalai Lama antes de su huída de la ocupación china en 1959.
Morada de las Nieves
El nombre Himalaya proviene del sánscrito y significa “morada de las nieves”. El Himalaya está formado primordialmente por rocas metamórficas, aunque en el sector sur existen enormes áreas de rocas ígneas, y puede dividirse para su estudio en cuatro cinturones montañosos longitudinales y paralelos de distintas anchuras. En él se encuentran las principales cordilleras y los picos más altos que superan el límite de las nieves perpetuas situándose sobre los 5030 metros.
Más de treinta picos del Himalaya superan los 7600 metros de altitud y entre ellos destaca el monte Everest ubicado en la frontera entre Nepal y la región autónoma de Tíbet hoy ocupada por China. El monte Everest es el pico montañoso más elevado del mundo, con 8848 metros. En la actualidad esta región es habitada por los sherpa, pueblo montañés de la región de Nepal. Los Sherpa llaman al monte Everest Chomolung ma que en tibetano significa Diosa madre. El nombre inglés de la montaña conmemora a sir George Everest, director entre 1830 y 1843 de la Gran Medición Trigonométrica de la India que fuera probablemente una de las más importantes empresas geográficas del siglo XIX.
La exhaustiva medición topográfica empezó en 1800 y duró 70 años. En ella participaron equipos de topógrafos y agrimensores que midieron cada palmo del país mediante cadenas métricas, triangulaciones y teodolitos.
Fue en esa época cuando se registraron por primera vez la posición y altitud de la montaña con bastante exactitud. Hoy, con la ayuda de nuevas tecnologías como el sistema de posicionamiento global, se sabe que debido a las fuerzas geológicas la montaña se eleva cada año unos pocos milímetros y que la cumbre alcanza hoy los 8850 metros de altitud.
Peligroso Desafío:
El monte Everest fue acometido por alpinistas por primera vez en 1921. En esa época los problemas relacionados con una empresa semejante eran mayores que en la actualidad. A pesar de conocerse la exacta posición, sus inmediaciones no habían sido todavía señaladas en los mapas y las dificultades concernientes a la escalada en la parte superior de la montaña eran totalmente desconocidas. Inclusive la altitud constituía una incógnita y se tenía la duda de si un ser humano podría respirar a semejante altura sin ayuda de botellas de oxígeno.
En muchas ocasiones los exploradores habían intentado alcanzar la cima del Everest. La primera expedición importante fue realizada por un grupo de exploradores británicos tres de los cuales en mayo de 1922 consiguieron ascender hasta los 8225 metros. Días después, otros dos escaladores equipados con tanques de oxígeno llegaron a los 8321 metros. Siete miembros de esta expedición realizando un tercer intento murieron sepultados por una avalancha.
Otra expedición británica alcanzó en 1924 la cota récord de 8395 metros. Dos miembros de este mismo equipo, George Leigh Mallory y Andrew Irvine, se propusieron superar esta marca, pero al alejarse del campamento un banco de niebla envolvió a los dos hombres y jamás se los volvió a ver con vida.
En 1933 cuatro miembros de una expedición británica llegaron a 305 metros de la cima. En 1936 y 1938 otros escaladores británicos intentaron sin éxito alcanzarla. También fracasaron dos expediciones suizas en 1952, aunque, según las informaciones, uno de los grupos estuvo a tan sólo 46 metros de la cumbre.
La Hazaña de Hillary:
En la primavera de 1953 llegó al pie del Everest una expedición anglo-zelandesa de intrépidos escaladores, los cuales estaban equipados con lo mejor de cuanto la ciencia de aquella época podía ofrecerles. El jefe de la expedición era John Hunt, oficial Inglés que había realizado escaladas en los Alpes y otros sistemas montañosos. Entre sus compañeros se hallaban el neozelandés Edmund Hillary y el nepalés Tensing Norkay.
Después de algunos contratiempos, emprendieron la conquista del último tramo. Hillary calculó entonces que la reserva de oxígeno era suficiente para cuatro horas y media, por lo tanto si el clima no empeoraba, el éxito de la empresa dependía de las condiciones en las que se hallara la nieve en la pared de 360 metros que se encontraba ante ellos. ”Apenas mi pico hubo alcanzado la roca de la pared, comprendí inmediatamente que mis esperanzas iban a cumplirse –escribiría luego el neozelandés.
Así, el 29 de mayo de 1953 a las 11.30 alcanzaron la cima de la montaña más alta del mundo y entraron en la historia. El neozelandés Edmund Hillary y el sherpa Tensing Norgay conquistaron la cima del Everest y se convirtieron en los primeros seres humanos capaces de coronar con éxito el pico más elevado de la Tierra.
Tocando el Cielo con las Manos
A partir de 1953, con la ayuda de equipos más sofisticados y un mejor entrenamiento, los montañistas han conseguido lograr hazañas cada vez más sorprendentes.
En 1956, cuatro miembros de una expedición suiza repitieron la hazaña de Hillary. Lo mismo sucedió con una expedición estadounidense el 1 y el 22 de mayo de 1963, cuando lograron escalar en esta última fecha la vertiente occidental de la montaña, lo cual no se había intentado hasta entonces.
El 16 de mayo de 1975, la japonesa Junko Tabei se convirtió en la primera mujer que llegaba a la cumbre del Everest. En 1978 el italiano Reinhold Messner y el austriaco Peter Habeler consiguieron la hazaña nunca antes lograda de escalar el Everest sin llevar botellas de oxígeno.
A partir de 1953 alrededor de 1300 montañistas han conseguido escalar por diversas rutas el Everest. El 16 de mayo 1992 el chileno Christian García Huidobro, ascendiendo por la ruta más difícil, se convirtió en el primer chileno que arribó a la cumbre. El 15 de mayo de 1995, formando parte de una expedición norteamericana, el argentino Thomas Heinrich vence la cumbre del Everest. Dos peruanos han conquistado el Everest. Ellos son los huaracinos Augusto Ortega que logró la cumbre en 1996 y Máximo Hinostroza que lo hizo en el 2001.
El 22 de mayo del 2003 a la edad de 70 años, Yuchiro Miura, un conocido montañista japonés profesor de esquí de la ciudad japonesa de Saporo, se convirtió en el hombre más viejo en ascender la montaña para conseguir su sueño de llegar junto a su hijo, de 33 años, al punto más alto del planeta. Ayudados por las condiciones climáticas decenas de montañistas coronaron ese mismo día la cumbre del Everest , en una jornada histórica dentro de las celebraciones del cincuentenario de la primera ascensión a la montaña más alta del mundo.
Desde 1921 hasta nuestros días, en el intento por escalar el Everest, han muerto 175 montañistas muchos de los cuales no han podido ser rescatados. Sus cuerpos permanecen congelados en la montaña entre el hielo y la nieve de sus faldas.
En la actualidad, no queda un solo risco del Everest que no haya sido escalado, fotografiado y cartografiado.
Toponimia: Los topónimos utilizados para individualizar a las montañas del Himalaya son generalmente formados con radicales nepalíes, tibetanas, turquestanas y sánscritas, combinadas muchas veces de modo híbrido entre ellas y suelen poseer una capacidad expresiva y una condensación de significados que suele pasar inadvertida a los extranjeros.
Algunos nombres son típicamente descriptivos:
-Karakorum, el pedregal negro
-Dhaulagiri, monte blanco
-Nilgiri, monte azul
-Machapuchare, la cola de pez
-Makalu, el gran negro
-Kang Taiga, la silla de nieve
-Chogo Ri (redenominado K2), el gran monte
En otros casos el topónimo tiene una precisa alusión religiosa:
-Pancchulé, las cinco flecuelas celestiales
-Gosainthan, el lugar de los santos
-Trisul, el tridente (símbolo de Shivá)
-Indrasan, el trono de Indra
-Manaslu, la montaña de la mente
-Chomo Lungma (más conocido en Occidente como Everest), la diosa madre del mundo
-Annapurna, llena de granos (como de arroz)
-Ganesh Himal, la nieve de Ganesh (el dios elefante)
Existen algunos montes cuyo nobre deriva de su posición respecto a otras cimas:
-Nuptse, monte del oeste
-Lhotse Shar, monte en el sudeste
-Lhotse, monte del sur
-Nunagiri, monte entre dos ríos
Existen nombres con significados más diversos:
-Kardong, la fortaleza de nieve
-Mahalangur Himal, la cadena montañosa de los grandes simios
-Mustagh, las montañas centelleantes de hielo
-Shisha Pangma, la cresta más allá de las pasturas
-Mulkilá, la fortaleza de plata
-Amai Dablang, la madre que abraza
-Kanchenjonga, los cinco tesoros de las nieves
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